Tanguillo de Cádiz

 


Aquellos duros antiguos
que tanto en Cádiz dieron que hablar
que se encontraba la gente
en la orillita del mar,
fue la cosa más graciosa
que en mi vida he visto yo.

Allí fue medio Cai con espiocha
y la pobre mi suegra,
y eso que estaba ya media chocha.
Con las uñas a algunos 
vi yo escarbar,
cuatro días seguíos sin descansar.
Estaba la playa igual que una feria,
válgame San Cleto 
lo que es la miseria,
algunos pescaron 
más de ochenta duros,
pero en cambio otros
 no vieron ni uno.

Mi suegra como ya dije, 
estuvo allí una semana,
escarbando por la tarde, 
de noche y por la mañana,
perdió las uñas y el pelo,
aunque bien poco tenía
y en vez de coger los duros,
lo que cogió fue una pulmonía
y en el patio de las Malvas 
está escarbando desde aquel día.










HISTORIA DE LOS DUROS ANTIGUOS


Para narrar la curiosa historia de los “Duros antiguos” tenemos que viajar hasta el año 1827, cuando el pirata gallego Benito Soto Aboal se amotina contra su capitán del bergantín español “El defensor de Pedro” para hacerse con el navío y así poder asaltar a otros buques. Es así como Benito Soto toma al abordaje capitaneando “El defensor de Pedro”, navíos como el mercante inglés “Morning Stars” o la fragata estadounidense “Topacio” y hasta cinco buques más, de los que pudo obtener sustanciosos tesoros.
Más tarde, poniendo rumbo a la antigua Berberia para repartir el botín con la tripulación, sus planes se truncaron y embarrancó en la ciudad de Cádiz, donde serán ajusticiados la mayoría de ellos a excepción de Benito Soto y su segundo de abordo que pudieron escapar y fueron sentenciados en Gibraltar.
En 1904 un pescador gaditano apodado “Malos pelos” enterrando los despojos de atún en la Playa de la Victoria encuentra en la arena una gran cantidad de monedas de plata o columbarios que presentaban por una de sus caras dos columnas entrelazadas, símbolo representativo de las columnas de Hércules, que más tarde dio origen al símbolo del dólar ($)
De aquí nace la historia que el autor de carnaval “El tío de la tiza” narra en su popular tanguillo “Aquellos duros antiguos” cantado por primera vez por el Coro “Los anticuarios” en 1905 y que todavía resuena en nuestros días, siendo desde entonces, himno del carnaval de Cádiz